Seis meses disfrutándote, sufriéndote, acariciándote, besándote, alimentándote... SEIS MESES QUERIÉNDOTE! Bollito mío, viniste y nos iluminaste la vida, llenaste nuestro hogar y nuestros corazones. Este medio año ha sido el más intenso de nuestra vida, dejando atrás muchas cosas (buenas y no tan buenas) y dando la bienvenida a otras tantas.
Con tu sonrisa me alegras el día y sabiéndote feliz, yo también lo soy. A pesar del sueño, las ojeras, la falta de tiempo... Con una sola de tus sonrisas tu mami ya tiene para pasar todo el día, aunque el resto no sea tan bueno. Y aunque a veces me desespere, pues también soy persona, no vayas a pensar, ni por un momento, que eso vaya a afectar a lo que siento por tí.
En estos seis meses has aprendido muchas cosas, ya sabes quien es papa cuando te pregunto dónde está, manejas tus dos manitas con bastante soltura, eres capaz de permanecer sentada sin ayuda durante mucho rato... También hay cosas que te cuestan, como darte la vuelta en cualquiera de las posturas, de espaldas o de tripa, pero no te preocupes, yo estaré ahí para ayudarte. Mama siempre estará a tu lado para servirte de apoyo cuando lo necesites.
No sé si algún día llegarás a leer esto, pero quiero que sepas, que el mundo entero sepa, que eres lo que me hace sentir realizada como persona, que eres quien me da fuerzas para levantarme, que eres tú la dueña de mis pensamientos y, aunque mi corazón lo compartes con papa, tu porción es mayor.
BOLLITO MÍO, TE QUIERO CON LOCURA!
martes, 2 de diciembre de 2014
viernes, 28 de noviembre de 2014
A un beso de distancia...
Tras unos mesecitos porteando a bollito me he decidido a escribir esta entrada para animar a todos los padres ha practicar el porteo de sus bebés. Y es que llevar a tu retoño a un beso de distancia es lo mejor que puede haber.
Cuando comenzamos a portear a bollito más en serio (cuando terminaron los calores del verano) a ella no le hacía demasiada gracia aquello, pues venía acostumbrada a su carrito, pero no hicieron falta más de dos salidas para que se acomodara en su mochila (ahora la prefiere al carro). Porteando a bollito nos hemos dado cuenta de que está mucho más tranquila, sigue teniendo muy mala leche pero, en general, se ha suavizado mucho. Yo me atrevo a decir que mi niña ahora es más feliz.
No es por hacer publicidad, pero voy a hablar de la mochila que utilizamos, la Emeibaby. Antes de elegir mochila me estuve informando sobre los tipos que hay, los precios, opiniones, para que rango de edad/peso son... Hay todo un mundo alrededor del porteo. Lo primero con lo que me topé fue con la ergonomía, algo que nunca me había planteado al pensar en las mochilas portabebés y lo importante que es una buena posición de las piernas del bebé porteado, con las rodillas más altas que el culete, de forma que se quede sentado en lugar de colgado en la zona de la pelvis.
Lo segundo que me planteé es qué quería usar, pues hay una gran variedad, desde fulares a mochilas pasando por mei tai, bandoleras... Yo no he sido nunca gran amiga de los nudos y me da mucho respeto que se me suelte durante el porteo así que tenía claro que quería una mochila. Además tenía que pensar también en el papa, que le gustan menos que a mí los nudos y no es muy habilidoso manejando "trapos" (la simple tarea de doblar la ropa le cuesta :-) ), así que confirmado, nos decantamos por una mochila.
Y... ¿cuál es la que más se adapta a nuestras necesidades? Una mochila que se pueda utilizar desde el nacimiento hasta el final del porteo, que sea fácil de adaptar a diferentes porteadores y que sea fresquita. Y todo esto nos lleva a nuestra mochila, la Emeibaby. La verdad es que estamos encantados con ella, más de lo que esperábamos. La usamos a diario, nos resulta comodísima a pesar del peso de bollito, que ya ha superado los 10kg y ella va encantadísima, desde su mochila controla todo y cuando se cansa, apoya su cabecita en nuestro pecho y a dormir! Lo único que todavía no he probado es a darle el pecho, no tengo ropa que me permita un fácil acceso a la teti con la mochila puesta.
Y vosotros? Sois practicantes del porteo? Disfrutais de llevas a vuestros bebés a un beso de distancia?
Cuando comenzamos a portear a bollito más en serio (cuando terminaron los calores del verano) a ella no le hacía demasiada gracia aquello, pues venía acostumbrada a su carrito, pero no hicieron falta más de dos salidas para que se acomodara en su mochila (ahora la prefiere al carro). Porteando a bollito nos hemos dado cuenta de que está mucho más tranquila, sigue teniendo muy mala leche pero, en general, se ha suavizado mucho. Yo me atrevo a decir que mi niña ahora es más feliz.
No es por hacer publicidad, pero voy a hablar de la mochila que utilizamos, la Emeibaby. Antes de elegir mochila me estuve informando sobre los tipos que hay, los precios, opiniones, para que rango de edad/peso son... Hay todo un mundo alrededor del porteo. Lo primero con lo que me topé fue con la ergonomía, algo que nunca me había planteado al pensar en las mochilas portabebés y lo importante que es una buena posición de las piernas del bebé porteado, con las rodillas más altas que el culete, de forma que se quede sentado en lugar de colgado en la zona de la pelvis.
Lo segundo que me planteé es qué quería usar, pues hay una gran variedad, desde fulares a mochilas pasando por mei tai, bandoleras... Yo no he sido nunca gran amiga de los nudos y me da mucho respeto que se me suelte durante el porteo así que tenía claro que quería una mochila. Además tenía que pensar también en el papa, que le gustan menos que a mí los nudos y no es muy habilidoso manejando "trapos" (la simple tarea de doblar la ropa le cuesta :-) ), así que confirmado, nos decantamos por una mochila.
Y... ¿cuál es la que más se adapta a nuestras necesidades? Una mochila que se pueda utilizar desde el nacimiento hasta el final del porteo, que sea fácil de adaptar a diferentes porteadores y que sea fresquita. Y todo esto nos lleva a nuestra mochila, la Emeibaby. La verdad es que estamos encantados con ella, más de lo que esperábamos. La usamos a diario, nos resulta comodísima a pesar del peso de bollito, que ya ha superado los 10kg y ella va encantadísima, desde su mochila controla todo y cuando se cansa, apoya su cabecita en nuestro pecho y a dormir! Lo único que todavía no he probado es a darle el pecho, no tengo ropa que me permita un fácil acceso a la teti con la mochila puesta.
Y vosotros? Sois practicantes del porteo? Disfrutais de llevas a vuestros bebés a un beso de distancia?
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Mi forma de entender la crianza
Hoy quiero hablar de mi forma de ver la crianza y a qué se debe que la vea así. Y necesito hacerlo aquí, donde no voy a recibir ninguna mirada de "tú misma, malcría a tu hija", ni comentarios del estilo "no le acostumbres a..." de forma gratuita. Y es que hemos apostado por una crianza natural, con apego y muchos, muchos brazos; al menos mientras nos duren, porque aguantar los casi 10kg de bollito va costando ¡y sólo son 5 meses y medio!
Antes de plantearme ser madre veía la maternidad como algo muy mecánico. Entendía que cada bebé es un mundo, pero creía que no podía ser tan diferente uno de otro y que para cada edad había unas pautas a seguir que si bien no eran infalibles, facilitaban mucho la tarea de ser madre. Además de todo esto, también era de las que pensaba, pero por educación no decía(cada uno hace con sus hijos lo que mejor le parece), eso de "tú acostúmbrale...". Vamos, que donde dije digo, digo Diego.
Una vez que nos pusimos manos a la obra, mi forma de verlo no cambió demasiado, pero el tiempo fue pasando, yo fui recopilando todo tipo de información por internet, tanto de reproducción, como de embarazo y crianza y fui modificando mi forma de pensar. El hecho de tardar tanto en conseguir embarazo (esto no lo he comentado en el blog, pero mi primer embarazo llegó una semana antes de mi primera cita en la consulta de infertilidad) y la posterior pérdida de mis angelitos fue lo que hizo que definitivamente me diera cuenta de que lo mejor que le podía dar a mi bebé es ese tipo de crianza y lo más importante, para mí también está siendo lo mejor, ayudándome a cicatrizar las heridas abiertas en el proceso.
Creo que una madre y su bebé deben vivir en una simbiosis perfecta.De esta forma, si mi bollito necesita a su madre para dormir, pues ahí estaré hasta que ella aprenda a dormir solita, no voy a recurrir al camino "fácil" de dejarle llorar hasta que se duerma (entre comillas, porque hay que tener mucho estómago para soportarlo, yo ni me lo planteo). Si ella necesita el calorcito humano para estar tranquila, ¿por qué se lo vamos a negar? ¿Acaso no buscamos nosotros también reconfortarnos en los brazos de un ser querido? Vamos, que lo que no quiero para mí, mucho menos lo quiero para mi niña, aunque claro está que aquí no hablo de los momentos en los que sí o sí se tiene que esperar, como cuando hago la comida o las tareas de casa, que hay que ser razonables ;p Esto no quita para que en muchas ocasiones yo me desespere y me cabree, pero rápido se me pasa, ya se encarga ella con una sonrisa de que sea así, la muy pájara!
Aparte de que yo haya decidido criar así a mi bollito, también ella tiene mucho que ver en esto, pues nos va marcando los ritmos con ese carácter tan fuerte que tiene, no vale cualquier cosa con ella. Y también me facilita mucho las cosas el hecho de estar sin trabajo, pues no dependo de horarios y puedo flexibilizar mucho las rutinas, adaptándome a sus ritmos. Al fin y al cabo, si no me sacrifico por mi hija, ¿por quién lo voy a hacer?
Y vosotr@s, ¿cómo afrontáis esto de la crianza?
Antes de plantearme ser madre veía la maternidad como algo muy mecánico. Entendía que cada bebé es un mundo, pero creía que no podía ser tan diferente uno de otro y que para cada edad había unas pautas a seguir que si bien no eran infalibles, facilitaban mucho la tarea de ser madre. Además de todo esto, también era de las que pensaba, pero por educación no decía(cada uno hace con sus hijos lo que mejor le parece), eso de "tú acostúmbrale...". Vamos, que donde dije digo, digo Diego.
Una vez que nos pusimos manos a la obra, mi forma de verlo no cambió demasiado, pero el tiempo fue pasando, yo fui recopilando todo tipo de información por internet, tanto de reproducción, como de embarazo y crianza y fui modificando mi forma de pensar. El hecho de tardar tanto en conseguir embarazo (esto no lo he comentado en el blog, pero mi primer embarazo llegó una semana antes de mi primera cita en la consulta de infertilidad) y la posterior pérdida de mis angelitos fue lo que hizo que definitivamente me diera cuenta de que lo mejor que le podía dar a mi bebé es ese tipo de crianza y lo más importante, para mí también está siendo lo mejor, ayudándome a cicatrizar las heridas abiertas en el proceso.
Creo que una madre y su bebé deben vivir en una simbiosis perfecta.De esta forma, si mi bollito necesita a su madre para dormir, pues ahí estaré hasta que ella aprenda a dormir solita, no voy a recurrir al camino "fácil" de dejarle llorar hasta que se duerma (entre comillas, porque hay que tener mucho estómago para soportarlo, yo ni me lo planteo). Si ella necesita el calorcito humano para estar tranquila, ¿por qué se lo vamos a negar? ¿Acaso no buscamos nosotros también reconfortarnos en los brazos de un ser querido? Vamos, que lo que no quiero para mí, mucho menos lo quiero para mi niña, aunque claro está que aquí no hablo de los momentos en los que sí o sí se tiene que esperar, como cuando hago la comida o las tareas de casa, que hay que ser razonables ;p Esto no quita para que en muchas ocasiones yo me desespere y me cabree, pero rápido se me pasa, ya se encarga ella con una sonrisa de que sea así, la muy pájara!
Aparte de que yo haya decidido criar así a mi bollito, también ella tiene mucho que ver en esto, pues nos va marcando los ritmos con ese carácter tan fuerte que tiene, no vale cualquier cosa con ella. Y también me facilita mucho las cosas el hecho de estar sin trabajo, pues no dependo de horarios y puedo flexibilizar mucho las rutinas, adaptándome a sus ritmos. Al fin y al cabo, si no me sacrifico por mi hija, ¿por quién lo voy a hacer?
Y vosotr@s, ¿cómo afrontáis esto de la crianza?
sábado, 11 de octubre de 2014
Mi bollito lindo
La semana pasada mi bollito lindo llegó a sus cuatro mesecitos. Es una niña preciosa, llama la atención allá donde vamos. La gente me para por la calle sin conocernos de nada sólo para verla! Y yo, claro, más ancha que larga. Está en el percentil 100 de peso y en el 97 de altura, así que os podéis imaginar hasta que punto destaca sobre otr@s niñ@s de su tiempo.
Aunque la gente me mira incrédula, llevamos 4 meses de lactancia materna exclusiva, de feliz lactancia a pesar de los baches en el camino. Y es que está taaan bonita mientras come... Y cuando me mira y me sonríe mientras la leche se le sale de su boquita de piñón yo me derrito. Desearía que esta época durara eternamente!! Nunca pensé que fuera a sentir esto tan profundo al dar de comer a mi pequeña, yo que siempre he sido tan práctica, que pensaba que los biberones vienen tan bien cuando necesitas un rato para tí. No se me pasa por la cabeza dejar a mi niña con nadie (ni abuel@s) y mucho menos darle un biberon, se me caería el mundo a los pies si llegara a cambiarme por una tetina!! Es algo tan visceral lo que siento... Instinto puro!
Pero no todo iba a ser tan bonito. Mi bollito cada vez es más y más cabezona. Desde que descubrió lo que era llorar no lo ha dejado. Es una niña que no se sabe entretener, ni sola ni acompañada. Empiezas un juego con ella y antes de los cinco minutos ya se ha cansado y te lo hace saber gritando, berreando. Por el día duerme regular tirando a mal y eso repercute en su carácter, se vuelve aún más protestona. Sus siestas son fugaces, no nos da un momento de tregua. Y mientras está despierta, pide atención constante o calle. Bendita calle!! Al menos tenemos esa vía de escape! Y yo que pensaba que cuando empezara cojer cosas se entretendría más... Al menos las noches son buenas, no del tirón, pero descansamos. Comer y dormir, salvo alguna excepción.
Por cierto, muchas gracias a Birgitte, de aventurasydesventurasdeunaprimeriza.blogspot.com (no consigo poner un enlace...) por su nominación, pero este terremoto de niña no me deja ni un minuto para contestar a tus preguntas y mucho menos para seguir y poder nominar a otros blogs...
Aunque la gente me mira incrédula, llevamos 4 meses de lactancia materna exclusiva, de feliz lactancia a pesar de los baches en el camino. Y es que está taaan bonita mientras come... Y cuando me mira y me sonríe mientras la leche se le sale de su boquita de piñón yo me derrito. Desearía que esta época durara eternamente!! Nunca pensé que fuera a sentir esto tan profundo al dar de comer a mi pequeña, yo que siempre he sido tan práctica, que pensaba que los biberones vienen tan bien cuando necesitas un rato para tí. No se me pasa por la cabeza dejar a mi niña con nadie (ni abuel@s) y mucho menos darle un biberon, se me caería el mundo a los pies si llegara a cambiarme por una tetina!! Es algo tan visceral lo que siento... Instinto puro!
Pero no todo iba a ser tan bonito. Mi bollito cada vez es más y más cabezona. Desde que descubrió lo que era llorar no lo ha dejado. Es una niña que no se sabe entretener, ni sola ni acompañada. Empiezas un juego con ella y antes de los cinco minutos ya se ha cansado y te lo hace saber gritando, berreando. Por el día duerme regular tirando a mal y eso repercute en su carácter, se vuelve aún más protestona. Sus siestas son fugaces, no nos da un momento de tregua. Y mientras está despierta, pide atención constante o calle. Bendita calle!! Al menos tenemos esa vía de escape! Y yo que pensaba que cuando empezara cojer cosas se entretendría más... Al menos las noches son buenas, no del tirón, pero descansamos. Comer y dormir, salvo alguna excepción.
Por cierto, muchas gracias a Birgitte, de aventurasydesventurasdeunaprimeriza.blogspot.com (no consigo poner un enlace...) por su nominación, pero este terremoto de niña no me deja ni un minuto para contestar a tus preguntas y mucho menos para seguir y poder nominar a otros blogs...
lunes, 11 de agosto de 2014
¿Serán los dientes?
Dicen que cuando empiezan con los dientecitos a los bebés les cambia el carácter. Yo no sé si será eso o qué bicho le habrá picado, pero de unas semanas a esta parte mi bollito ha dejado de ser la niña pachorrona que era para estar continuamente en tensión y protestando los ratos que está despierta. En cuanto abre el ojo te echa sus más amplias sonrisas, pero en un segundo cambia el gesto y comienza a lloriquear y así todo el día...
Según el pediatra ya está empezando con los dientes, pero mi ojo inexperto no consigue ver nada... Sólo me puedo guiar por una serie de observaciones: se come el puño entero, está todo el día dándose con la lengua en las encías y las caquitas son más babosillas (con el culillo un poco más rojito, pero nada del otro mundo), así que no estoy 100% segura de que sea eso lo que ha alterado el carácter a mi bollito.
Hace unas entradas os comentaba que bollito solo lloraba porque tenía hambre, pues bien, ahora ando perdidísima, porque solo tenía registrado ese tipo de llanto... Aunque creo que ahora también llora porque no consigue dormirse, de repente ha pasado a tener el sueño muy ligero y cuando antes comía plácidamente ahora es una aventura darle su teti, pues ya no se queda dormidita al terminar y está todo el rato dando tirones, enganchando y soltando...
En fin, creo que lo de la mastitis deriva de estos cambios y, si es así, puede que vuelva a darme la lata, pues he empezado a notar que ya no se engancha como antes, sino con la boca menos abierta (aunque también puede que el sabor salado de la leche del pecho afectado también influya) y no hay forma de hacer que la habra más. Supongo que debido a esto estoy teniendo un reflejo de eyección muy fuerte, tanto que, cuando come con un poco más de ansia, se atraganta.
Esto es una lata, cada vez que empiezo a disfrutar de la lactancia aparece algún problema nuevo. Sólo espero que esto pase pronto, sobre todo por el bien de mis pechotes! Ya que ella sigue aumentando genial de peso a pesar de la aventura en que se ha convertido ahora comer.
Según el pediatra ya está empezando con los dientes, pero mi ojo inexperto no consigue ver nada... Sólo me puedo guiar por una serie de observaciones: se come el puño entero, está todo el día dándose con la lengua en las encías y las caquitas son más babosillas (con el culillo un poco más rojito, pero nada del otro mundo), así que no estoy 100% segura de que sea eso lo que ha alterado el carácter a mi bollito.
Hace unas entradas os comentaba que bollito solo lloraba porque tenía hambre, pues bien, ahora ando perdidísima, porque solo tenía registrado ese tipo de llanto... Aunque creo que ahora también llora porque no consigue dormirse, de repente ha pasado a tener el sueño muy ligero y cuando antes comía plácidamente ahora es una aventura darle su teti, pues ya no se queda dormidita al terminar y está todo el rato dando tirones, enganchando y soltando...
En fin, creo que lo de la mastitis deriva de estos cambios y, si es así, puede que vuelva a darme la lata, pues he empezado a notar que ya no se engancha como antes, sino con la boca menos abierta (aunque también puede que el sabor salado de la leche del pecho afectado también influya) y no hay forma de hacer que la habra más. Supongo que debido a esto estoy teniendo un reflejo de eyección muy fuerte, tanto que, cuando come con un poco más de ansia, se atraganta.
Esto es una lata, cada vez que empiezo a disfrutar de la lactancia aparece algún problema nuevo. Sólo espero que esto pase pronto, sobre todo por el bien de mis pechotes! Ya que ella sigue aumentando genial de peso a pesar de la aventura en que se ha convertido ahora comer.
domingo, 3 de agosto de 2014
Mastitis...
Todos creemos que a nosotros no nos va a pasar, que eso siempre les pasa a los demás. Ja! Estoy teniendo mi primer encontronazo con la mastitis y espero que el último. Y escribo estas líneas por si sirven para ayudar a alguien a detectarlo precozmente.
Hace como una semana y media comencé a tener molestias en el pezón del pecho afectado, molestias que achaqué a que bollito me chocaba el pezón contra la encía (la pobre es precoz y estamos empezando con los dientes!). Si en su día hubiera sospechado algo, pues no era dolor de grietas, sino dolor interno, habría consultado con mi matrona y todo hubiera quedado ahí.
Ayer a la tarde me comenzó a doler el pecho y apareció una zona endurecida. Yo pensé que sería una obstrucción, como ya tuve al comienzo de la lactancia, hasta que por la noche empecé a encontrarme mal, como si estuviera pillando un gripazo, mucho frío, escalofríos por la espalda, dolor muscular... y fiebre! Estaba claro, era una mastitis como la copa de un pino. Al mirarme el pecho ahí estaba la zona enrojecida y caliente. Y todo ello a pesar de llevar tomando probióticos desde el comienzo.
Esta mañana tuve que pasar por urgencias pues la fiebre iba en aumento y aquí estoy, echa un trapo y sin poder casi ni atender a mi bollito, nada mas que lo justito, comer y poquito más... No puedo ni con las pestañas!
En fin, al más mínimo signo de alarma no lo dejéis, que en cualquier momento se desencadena la mastitis y es muy dolorosa, sin contar con el resto de síntomas (cómo estoy estoy echándola de menos hoy!). Yo doy gracias porque al menos no me duele cuando mi niña del alma come, que no todo el mundo puede decir lo mismo.
Hace como una semana y media comencé a tener molestias en el pezón del pecho afectado, molestias que achaqué a que bollito me chocaba el pezón contra la encía (la pobre es precoz y estamos empezando con los dientes!). Si en su día hubiera sospechado algo, pues no era dolor de grietas, sino dolor interno, habría consultado con mi matrona y todo hubiera quedado ahí.
Ayer a la tarde me comenzó a doler el pecho y apareció una zona endurecida. Yo pensé que sería una obstrucción, como ya tuve al comienzo de la lactancia, hasta que por la noche empecé a encontrarme mal, como si estuviera pillando un gripazo, mucho frío, escalofríos por la espalda, dolor muscular... y fiebre! Estaba claro, era una mastitis como la copa de un pino. Al mirarme el pecho ahí estaba la zona enrojecida y caliente. Y todo ello a pesar de llevar tomando probióticos desde el comienzo.
Esta mañana tuve que pasar por urgencias pues la fiebre iba en aumento y aquí estoy, echa un trapo y sin poder casi ni atender a mi bollito, nada mas que lo justito, comer y poquito más... No puedo ni con las pestañas!
En fin, al más mínimo signo de alarma no lo dejéis, que en cualquier momento se desencadena la mastitis y es muy dolorosa, sin contar con el resto de síntomas (cómo estoy estoy echándola de menos hoy!). Yo doy gracias porque al menos no me duele cuando mi niña del alma come, que no todo el mundo puede decir lo mismo.
miércoles, 23 de julio de 2014
Esos malditos gases!
Desde aproximadamente las 3 semanas de vida de bollito venimos lidiando con los malditos gases. En principio los síntomas que presenta no se corresponden con el famoso cólico del lactante, pues esta peque no llora ni horas, ni minutos, simplemente no llora. Al menos por ese motivo. La pobre se pasa gran parte de la noche gruñendo y retorciéndose y por el día, aunque ya ha empezado a regalarnos sus más amplias sonrisas, pasa la mayor parte incómoda por no poder expulsarlos (cuando consigue tirar algún pedete se rie ella sola!)
Hemos probado los masajes anticólicos sin mucho resultado, pues en cuanto empiezo a tocar la barriga se revuelve y se pone tensa, así que tengo que parar por miedo a hacerle daño. También le he intentado dar blevit digest, pero no consigo que trague ni una cucharada, así que no se si le llegaría a hacer algún efecto. Lo que si he conseguido que tome es el colikind, pero no sé si fue casualidad o no, al tercer día empezó a empeorar, así que decidí no continuar con ello.
Después de todo esto y de que la semana que viene vaya a cumplir ya los dos mesecitos de vida he decidido armarme de paciencia y esperar a que esta fase tan fastidiosa pase por si misma y dejar de dar brebajes a mi pequeña, que lo único que consigo es que esté molesta por dos motivos, los dichosos gases y por el incordio de su madre, amén del gasto que suponen todos los remedios para bebés! De momento lo único que he encontrado que de verdad funciona y ayuda a bollito a descansar por las noches es pegar su barriga a la mía, así que si hay que colechar, pues se hace y punto! (quién me lo iba a decir a mí!), eso sí, esta información de mi casa no sale porque bastante tenemos con vivir esto como para encima tener que oir todo tipo de críticas respecto al colecho.
Vuestros bebés han sufrido también por los malditos gases? Cómo habéis conseguido sobrellevar la situación? (aunque he decidido esperar a que el sistema digestivo de bollito madure siempre está bien recibir consejos poor si pudieran valer!)
Hemos probado los masajes anticólicos sin mucho resultado, pues en cuanto empiezo a tocar la barriga se revuelve y se pone tensa, así que tengo que parar por miedo a hacerle daño. También le he intentado dar blevit digest, pero no consigo que trague ni una cucharada, así que no se si le llegaría a hacer algún efecto. Lo que si he conseguido que tome es el colikind, pero no sé si fue casualidad o no, al tercer día empezó a empeorar, así que decidí no continuar con ello.
Después de todo esto y de que la semana que viene vaya a cumplir ya los dos mesecitos de vida he decidido armarme de paciencia y esperar a que esta fase tan fastidiosa pase por si misma y dejar de dar brebajes a mi pequeña, que lo único que consigo es que esté molesta por dos motivos, los dichosos gases y por el incordio de su madre, amén del gasto que suponen todos los remedios para bebés! De momento lo único que he encontrado que de verdad funciona y ayuda a bollito a descansar por las noches es pegar su barriga a la mía, así que si hay que colechar, pues se hace y punto! (quién me lo iba a decir a mí!), eso sí, esta información de mi casa no sale porque bastante tenemos con vivir esto como para encima tener que oir todo tipo de críticas respecto al colecho.
Vuestros bebés han sufrido también por los malditos gases? Cómo habéis conseguido sobrellevar la situación? (aunque he decidido esperar a que el sistema digestivo de bollito madure siempre está bien recibir consejos poor si pudieran valer!)
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