En este país podríamos presumir de tener uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo si no fuera por tanto chorizo suelto que tenemos pululando por ahí, gracias a los cuales se recorta en tan importante servicio, desde medios materiales a profesionales sanitarios pasando por un reciclaje de calidad del personal al que nos encomendamos.
Ando indignadísima desde que, hace un par de semanas, acudí al servicio de urgencias de mi centro de salud con un fuerte dolor en un pezón. Le comenté a la médico de guardia (no sé qué me indigna más que sea médico o que encima sea mujer...) el tipo de dolor que tenía, que bollito había estado con hongos en la boca, que ya había sufrido una mastitis que comenzó con molestias en el pezón, en fin, que a mí me parecía que todo apuntaba a que iba de camino a por otra mastitis.
Para mi sorpresa la "tiparraca" no me exploró, se limitó a mirarme de lejos y hasta me tuve que apretar yo para que viera cómo salía la leche. Pero esto es lo de menos, lo realmente asombroso fueron sus "observaciones". Cuando comenté que la nena había estado con hongos en la boca, muy escandalizada ella me replicó "¿y por qué seguiste dándole el pecho? Yo le contesté que no iba a dejar sin comer a mi hija y muy pancha ella me sugirió que tirara de biberón. ¿Y qué pasa con mi producción de leche?
Pero no termina ahí la cosa... Cuando le comenté lo de la mastitis anterior me preguntó que qué hice, que si acudí a mi ginecólogo... ¿al ginecólogo? ¿para qué? Todavía no alcanzo a entender el por qué de esta pregunta... Pues bien, le conté que seguí un tratamiento con antibióticos y paracetamol para el dolor y aquí ya fue cuando puso la guinda en el pastel. La muy burra se me queda mirando con cara de póker y me suelta "¿antibiótico? ¿y no se te secó la teta? - ¿perdona? ¿que si no quéeeeee? ¿Como puede un médico en pleno siglo XXI hacer ese tipo de preguntas y quedarse tan ancho? No le contesté de mala manera porque si no me iba a quedar sin antibiótico, si no... me había oído esa!!
En fin, este tipo de situaciones me hacen pensar... ¿y si en lugar de una simple mastitis, por su culpa hubiera avanzado hacia un abceso? ¿y si hubiese acudido con algún otro tipo de dolencia y ésta hubiera sido grave? No quiero ni imaginarlo... En fin, esta es nuestra triste realidad.
lunes, 12 de enero de 2015
miércoles, 7 de enero de 2015
Al fin...
Lo primero de todo.... FELIZ AÑO NUEVO!!
Y ahora sí, por primera vez en mi vida estaba deseando que acabasen estas fiestas, unas fechas que me encantan pero que este año se me han hecho un poco largas. Con tanto cambio de horario, que si comidas, que si cenas, que otra vez fiesta.... y tanta reunión de gente a mi bollito se le han trastocado todas las rutinas y yo ando como un zombie porque noche sí, noche también se despierta a cada hora, hora y media, en el mejor de los casos, con algún desvelo entre medias.
Y ya venía yo con cansancio acumulado de antes... La pobre estuvo (y ha vuelto a recaer) con hongos en la boca. Todo empezó al poco de inicar la alimentación complementaria. Un día vi que tenía la lengua un poco "sucia", pero como no me deja limpiársela bien, pensé que serían restos de papilla. Con el paso de los días la lengua se fue cubriendo hasta que acabó con toda la boca llena de placas blancas. A los pocos días también le apareció en el área del pañal. Así que, con todas estas molestias, empezamos con las andanzas nocturnas, aparte de una vuelta a la LME temporal porque no aceptaba alimento sólido.
Y cuando se recupera y volvemos a pasar noches "decentes" llega la Navidad con todo su ajetreo. Su padre de vacaciones (el primer día le miraba como diciendo "y este que hace aquí?"), días de compras, noches de "fiesta" y ella dándolo todo, como una campeona y yo gratamente sorprendida hasta...... hasta que llega la hora de dormir donde ya, sí que sí, me quedo ojiplática al ver cómo pasan las horas en el reloj y yo ahí, mece que te mece, canta que te canta y ella llora que te llora porque no se quiere dormir aunque está que se muere de sueño.
Pero por fin volvemos a la normalidad, a las rutinas y a ver si con un poco de suerte, a las noches de relativo descanso (sólo relativo porque llevo sin saber lo que es una noche del tirón desde antes de quedarme embarazada! :O
Y vosotr@s qué tal habéis pasado las fiestas?
Y ahora sí, por primera vez en mi vida estaba deseando que acabasen estas fiestas, unas fechas que me encantan pero que este año se me han hecho un poco largas. Con tanto cambio de horario, que si comidas, que si cenas, que otra vez fiesta.... y tanta reunión de gente a mi bollito se le han trastocado todas las rutinas y yo ando como un zombie porque noche sí, noche también se despierta a cada hora, hora y media, en el mejor de los casos, con algún desvelo entre medias.
Y ya venía yo con cansancio acumulado de antes... La pobre estuvo (y ha vuelto a recaer) con hongos en la boca. Todo empezó al poco de inicar la alimentación complementaria. Un día vi que tenía la lengua un poco "sucia", pero como no me deja limpiársela bien, pensé que serían restos de papilla. Con el paso de los días la lengua se fue cubriendo hasta que acabó con toda la boca llena de placas blancas. A los pocos días también le apareció en el área del pañal. Así que, con todas estas molestias, empezamos con las andanzas nocturnas, aparte de una vuelta a la LME temporal porque no aceptaba alimento sólido.
Y cuando se recupera y volvemos a pasar noches "decentes" llega la Navidad con todo su ajetreo. Su padre de vacaciones (el primer día le miraba como diciendo "y este que hace aquí?"), días de compras, noches de "fiesta" y ella dándolo todo, como una campeona y yo gratamente sorprendida hasta...... hasta que llega la hora de dormir donde ya, sí que sí, me quedo ojiplática al ver cómo pasan las horas en el reloj y yo ahí, mece que te mece, canta que te canta y ella llora que te llora porque no se quiere dormir aunque está que se muere de sueño.
Pero por fin volvemos a la normalidad, a las rutinas y a ver si con un poco de suerte, a las noches de relativo descanso (sólo relativo porque llevo sin saber lo que es una noche del tirón desde antes de quedarme embarazada! :O
Y vosotr@s qué tal habéis pasado las fiestas?
martes, 2 de diciembre de 2014
SEIS MESES
Seis meses disfrutándote, sufriéndote, acariciándote, besándote, alimentándote... SEIS MESES QUERIÉNDOTE! Bollito mío, viniste y nos iluminaste la vida, llenaste nuestro hogar y nuestros corazones. Este medio año ha sido el más intenso de nuestra vida, dejando atrás muchas cosas (buenas y no tan buenas) y dando la bienvenida a otras tantas.
Con tu sonrisa me alegras el día y sabiéndote feliz, yo también lo soy. A pesar del sueño, las ojeras, la falta de tiempo... Con una sola de tus sonrisas tu mami ya tiene para pasar todo el día, aunque el resto no sea tan bueno. Y aunque a veces me desespere, pues también soy persona, no vayas a pensar, ni por un momento, que eso vaya a afectar a lo que siento por tí.
En estos seis meses has aprendido muchas cosas, ya sabes quien es papa cuando te pregunto dónde está, manejas tus dos manitas con bastante soltura, eres capaz de permanecer sentada sin ayuda durante mucho rato... También hay cosas que te cuestan, como darte la vuelta en cualquiera de las posturas, de espaldas o de tripa, pero no te preocupes, yo estaré ahí para ayudarte. Mama siempre estará a tu lado para servirte de apoyo cuando lo necesites.
No sé si algún día llegarás a leer esto, pero quiero que sepas, que el mundo entero sepa, que eres lo que me hace sentir realizada como persona, que eres quien me da fuerzas para levantarme, que eres tú la dueña de mis pensamientos y, aunque mi corazón lo compartes con papa, tu porción es mayor.
BOLLITO MÍO, TE QUIERO CON LOCURA!
Con tu sonrisa me alegras el día y sabiéndote feliz, yo también lo soy. A pesar del sueño, las ojeras, la falta de tiempo... Con una sola de tus sonrisas tu mami ya tiene para pasar todo el día, aunque el resto no sea tan bueno. Y aunque a veces me desespere, pues también soy persona, no vayas a pensar, ni por un momento, que eso vaya a afectar a lo que siento por tí.
En estos seis meses has aprendido muchas cosas, ya sabes quien es papa cuando te pregunto dónde está, manejas tus dos manitas con bastante soltura, eres capaz de permanecer sentada sin ayuda durante mucho rato... También hay cosas que te cuestan, como darte la vuelta en cualquiera de las posturas, de espaldas o de tripa, pero no te preocupes, yo estaré ahí para ayudarte. Mama siempre estará a tu lado para servirte de apoyo cuando lo necesites.
No sé si algún día llegarás a leer esto, pero quiero que sepas, que el mundo entero sepa, que eres lo que me hace sentir realizada como persona, que eres quien me da fuerzas para levantarme, que eres tú la dueña de mis pensamientos y, aunque mi corazón lo compartes con papa, tu porción es mayor.
BOLLITO MÍO, TE QUIERO CON LOCURA!
viernes, 28 de noviembre de 2014
A un beso de distancia...
Tras unos mesecitos porteando a bollito me he decidido a escribir esta entrada para animar a todos los padres ha practicar el porteo de sus bebés. Y es que llevar a tu retoño a un beso de distancia es lo mejor que puede haber.
Cuando comenzamos a portear a bollito más en serio (cuando terminaron los calores del verano) a ella no le hacía demasiada gracia aquello, pues venía acostumbrada a su carrito, pero no hicieron falta más de dos salidas para que se acomodara en su mochila (ahora la prefiere al carro). Porteando a bollito nos hemos dado cuenta de que está mucho más tranquila, sigue teniendo muy mala leche pero, en general, se ha suavizado mucho. Yo me atrevo a decir que mi niña ahora es más feliz.
No es por hacer publicidad, pero voy a hablar de la mochila que utilizamos, la Emeibaby. Antes de elegir mochila me estuve informando sobre los tipos que hay, los precios, opiniones, para que rango de edad/peso son... Hay todo un mundo alrededor del porteo. Lo primero con lo que me topé fue con la ergonomía, algo que nunca me había planteado al pensar en las mochilas portabebés y lo importante que es una buena posición de las piernas del bebé porteado, con las rodillas más altas que el culete, de forma que se quede sentado en lugar de colgado en la zona de la pelvis.
Lo segundo que me planteé es qué quería usar, pues hay una gran variedad, desde fulares a mochilas pasando por mei tai, bandoleras... Yo no he sido nunca gran amiga de los nudos y me da mucho respeto que se me suelte durante el porteo así que tenía claro que quería una mochila. Además tenía que pensar también en el papa, que le gustan menos que a mí los nudos y no es muy habilidoso manejando "trapos" (la simple tarea de doblar la ropa le cuesta :-) ), así que confirmado, nos decantamos por una mochila.
Y... ¿cuál es la que más se adapta a nuestras necesidades? Una mochila que se pueda utilizar desde el nacimiento hasta el final del porteo, que sea fácil de adaptar a diferentes porteadores y que sea fresquita. Y todo esto nos lleva a nuestra mochila, la Emeibaby. La verdad es que estamos encantados con ella, más de lo que esperábamos. La usamos a diario, nos resulta comodísima a pesar del peso de bollito, que ya ha superado los 10kg y ella va encantadísima, desde su mochila controla todo y cuando se cansa, apoya su cabecita en nuestro pecho y a dormir! Lo único que todavía no he probado es a darle el pecho, no tengo ropa que me permita un fácil acceso a la teti con la mochila puesta.
Y vosotros? Sois practicantes del porteo? Disfrutais de llevas a vuestros bebés a un beso de distancia?
Cuando comenzamos a portear a bollito más en serio (cuando terminaron los calores del verano) a ella no le hacía demasiada gracia aquello, pues venía acostumbrada a su carrito, pero no hicieron falta más de dos salidas para que se acomodara en su mochila (ahora la prefiere al carro). Porteando a bollito nos hemos dado cuenta de que está mucho más tranquila, sigue teniendo muy mala leche pero, en general, se ha suavizado mucho. Yo me atrevo a decir que mi niña ahora es más feliz.
No es por hacer publicidad, pero voy a hablar de la mochila que utilizamos, la Emeibaby. Antes de elegir mochila me estuve informando sobre los tipos que hay, los precios, opiniones, para que rango de edad/peso son... Hay todo un mundo alrededor del porteo. Lo primero con lo que me topé fue con la ergonomía, algo que nunca me había planteado al pensar en las mochilas portabebés y lo importante que es una buena posición de las piernas del bebé porteado, con las rodillas más altas que el culete, de forma que se quede sentado en lugar de colgado en la zona de la pelvis.
Lo segundo que me planteé es qué quería usar, pues hay una gran variedad, desde fulares a mochilas pasando por mei tai, bandoleras... Yo no he sido nunca gran amiga de los nudos y me da mucho respeto que se me suelte durante el porteo así que tenía claro que quería una mochila. Además tenía que pensar también en el papa, que le gustan menos que a mí los nudos y no es muy habilidoso manejando "trapos" (la simple tarea de doblar la ropa le cuesta :-) ), así que confirmado, nos decantamos por una mochila.
Y... ¿cuál es la que más se adapta a nuestras necesidades? Una mochila que se pueda utilizar desde el nacimiento hasta el final del porteo, que sea fácil de adaptar a diferentes porteadores y que sea fresquita. Y todo esto nos lleva a nuestra mochila, la Emeibaby. La verdad es que estamos encantados con ella, más de lo que esperábamos. La usamos a diario, nos resulta comodísima a pesar del peso de bollito, que ya ha superado los 10kg y ella va encantadísima, desde su mochila controla todo y cuando se cansa, apoya su cabecita en nuestro pecho y a dormir! Lo único que todavía no he probado es a darle el pecho, no tengo ropa que me permita un fácil acceso a la teti con la mochila puesta.
Y vosotros? Sois practicantes del porteo? Disfrutais de llevas a vuestros bebés a un beso de distancia?
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Mi forma de entender la crianza
Hoy quiero hablar de mi forma de ver la crianza y a qué se debe que la vea así. Y necesito hacerlo aquí, donde no voy a recibir ninguna mirada de "tú misma, malcría a tu hija", ni comentarios del estilo "no le acostumbres a..." de forma gratuita. Y es que hemos apostado por una crianza natural, con apego y muchos, muchos brazos; al menos mientras nos duren, porque aguantar los casi 10kg de bollito va costando ¡y sólo son 5 meses y medio!
Antes de plantearme ser madre veía la maternidad como algo muy mecánico. Entendía que cada bebé es un mundo, pero creía que no podía ser tan diferente uno de otro y que para cada edad había unas pautas a seguir que si bien no eran infalibles, facilitaban mucho la tarea de ser madre. Además de todo esto, también era de las que pensaba, pero por educación no decía(cada uno hace con sus hijos lo que mejor le parece), eso de "tú acostúmbrale...". Vamos, que donde dije digo, digo Diego.
Una vez que nos pusimos manos a la obra, mi forma de verlo no cambió demasiado, pero el tiempo fue pasando, yo fui recopilando todo tipo de información por internet, tanto de reproducción, como de embarazo y crianza y fui modificando mi forma de pensar. El hecho de tardar tanto en conseguir embarazo (esto no lo he comentado en el blog, pero mi primer embarazo llegó una semana antes de mi primera cita en la consulta de infertilidad) y la posterior pérdida de mis angelitos fue lo que hizo que definitivamente me diera cuenta de que lo mejor que le podía dar a mi bebé es ese tipo de crianza y lo más importante, para mí también está siendo lo mejor, ayudándome a cicatrizar las heridas abiertas en el proceso.
Creo que una madre y su bebé deben vivir en una simbiosis perfecta.De esta forma, si mi bollito necesita a su madre para dormir, pues ahí estaré hasta que ella aprenda a dormir solita, no voy a recurrir al camino "fácil" de dejarle llorar hasta que se duerma (entre comillas, porque hay que tener mucho estómago para soportarlo, yo ni me lo planteo). Si ella necesita el calorcito humano para estar tranquila, ¿por qué se lo vamos a negar? ¿Acaso no buscamos nosotros también reconfortarnos en los brazos de un ser querido? Vamos, que lo que no quiero para mí, mucho menos lo quiero para mi niña, aunque claro está que aquí no hablo de los momentos en los que sí o sí se tiene que esperar, como cuando hago la comida o las tareas de casa, que hay que ser razonables ;p Esto no quita para que en muchas ocasiones yo me desespere y me cabree, pero rápido se me pasa, ya se encarga ella con una sonrisa de que sea así, la muy pájara!
Aparte de que yo haya decidido criar así a mi bollito, también ella tiene mucho que ver en esto, pues nos va marcando los ritmos con ese carácter tan fuerte que tiene, no vale cualquier cosa con ella. Y también me facilita mucho las cosas el hecho de estar sin trabajo, pues no dependo de horarios y puedo flexibilizar mucho las rutinas, adaptándome a sus ritmos. Al fin y al cabo, si no me sacrifico por mi hija, ¿por quién lo voy a hacer?
Y vosotr@s, ¿cómo afrontáis esto de la crianza?
Antes de plantearme ser madre veía la maternidad como algo muy mecánico. Entendía que cada bebé es un mundo, pero creía que no podía ser tan diferente uno de otro y que para cada edad había unas pautas a seguir que si bien no eran infalibles, facilitaban mucho la tarea de ser madre. Además de todo esto, también era de las que pensaba, pero por educación no decía(cada uno hace con sus hijos lo que mejor le parece), eso de "tú acostúmbrale...". Vamos, que donde dije digo, digo Diego.
Una vez que nos pusimos manos a la obra, mi forma de verlo no cambió demasiado, pero el tiempo fue pasando, yo fui recopilando todo tipo de información por internet, tanto de reproducción, como de embarazo y crianza y fui modificando mi forma de pensar. El hecho de tardar tanto en conseguir embarazo (esto no lo he comentado en el blog, pero mi primer embarazo llegó una semana antes de mi primera cita en la consulta de infertilidad) y la posterior pérdida de mis angelitos fue lo que hizo que definitivamente me diera cuenta de que lo mejor que le podía dar a mi bebé es ese tipo de crianza y lo más importante, para mí también está siendo lo mejor, ayudándome a cicatrizar las heridas abiertas en el proceso.
Creo que una madre y su bebé deben vivir en una simbiosis perfecta.De esta forma, si mi bollito necesita a su madre para dormir, pues ahí estaré hasta que ella aprenda a dormir solita, no voy a recurrir al camino "fácil" de dejarle llorar hasta que se duerma (entre comillas, porque hay que tener mucho estómago para soportarlo, yo ni me lo planteo). Si ella necesita el calorcito humano para estar tranquila, ¿por qué se lo vamos a negar? ¿Acaso no buscamos nosotros también reconfortarnos en los brazos de un ser querido? Vamos, que lo que no quiero para mí, mucho menos lo quiero para mi niña, aunque claro está que aquí no hablo de los momentos en los que sí o sí se tiene que esperar, como cuando hago la comida o las tareas de casa, que hay que ser razonables ;p Esto no quita para que en muchas ocasiones yo me desespere y me cabree, pero rápido se me pasa, ya se encarga ella con una sonrisa de que sea así, la muy pájara!
Aparte de que yo haya decidido criar así a mi bollito, también ella tiene mucho que ver en esto, pues nos va marcando los ritmos con ese carácter tan fuerte que tiene, no vale cualquier cosa con ella. Y también me facilita mucho las cosas el hecho de estar sin trabajo, pues no dependo de horarios y puedo flexibilizar mucho las rutinas, adaptándome a sus ritmos. Al fin y al cabo, si no me sacrifico por mi hija, ¿por quién lo voy a hacer?
Y vosotr@s, ¿cómo afrontáis esto de la crianza?
sábado, 11 de octubre de 2014
Mi bollito lindo
La semana pasada mi bollito lindo llegó a sus cuatro mesecitos. Es una niña preciosa, llama la atención allá donde vamos. La gente me para por la calle sin conocernos de nada sólo para verla! Y yo, claro, más ancha que larga. Está en el percentil 100 de peso y en el 97 de altura, así que os podéis imaginar hasta que punto destaca sobre otr@s niñ@s de su tiempo.
Aunque la gente me mira incrédula, llevamos 4 meses de lactancia materna exclusiva, de feliz lactancia a pesar de los baches en el camino. Y es que está taaan bonita mientras come... Y cuando me mira y me sonríe mientras la leche se le sale de su boquita de piñón yo me derrito. Desearía que esta época durara eternamente!! Nunca pensé que fuera a sentir esto tan profundo al dar de comer a mi pequeña, yo que siempre he sido tan práctica, que pensaba que los biberones vienen tan bien cuando necesitas un rato para tí. No se me pasa por la cabeza dejar a mi niña con nadie (ni abuel@s) y mucho menos darle un biberon, se me caería el mundo a los pies si llegara a cambiarme por una tetina!! Es algo tan visceral lo que siento... Instinto puro!
Pero no todo iba a ser tan bonito. Mi bollito cada vez es más y más cabezona. Desde que descubrió lo que era llorar no lo ha dejado. Es una niña que no se sabe entretener, ni sola ni acompañada. Empiezas un juego con ella y antes de los cinco minutos ya se ha cansado y te lo hace saber gritando, berreando. Por el día duerme regular tirando a mal y eso repercute en su carácter, se vuelve aún más protestona. Sus siestas son fugaces, no nos da un momento de tregua. Y mientras está despierta, pide atención constante o calle. Bendita calle!! Al menos tenemos esa vía de escape! Y yo que pensaba que cuando empezara cojer cosas se entretendría más... Al menos las noches son buenas, no del tirón, pero descansamos. Comer y dormir, salvo alguna excepción.
Por cierto, muchas gracias a Birgitte, de aventurasydesventurasdeunaprimeriza.blogspot.com (no consigo poner un enlace...) por su nominación, pero este terremoto de niña no me deja ni un minuto para contestar a tus preguntas y mucho menos para seguir y poder nominar a otros blogs...
Aunque la gente me mira incrédula, llevamos 4 meses de lactancia materna exclusiva, de feliz lactancia a pesar de los baches en el camino. Y es que está taaan bonita mientras come... Y cuando me mira y me sonríe mientras la leche se le sale de su boquita de piñón yo me derrito. Desearía que esta época durara eternamente!! Nunca pensé que fuera a sentir esto tan profundo al dar de comer a mi pequeña, yo que siempre he sido tan práctica, que pensaba que los biberones vienen tan bien cuando necesitas un rato para tí. No se me pasa por la cabeza dejar a mi niña con nadie (ni abuel@s) y mucho menos darle un biberon, se me caería el mundo a los pies si llegara a cambiarme por una tetina!! Es algo tan visceral lo que siento... Instinto puro!
Pero no todo iba a ser tan bonito. Mi bollito cada vez es más y más cabezona. Desde que descubrió lo que era llorar no lo ha dejado. Es una niña que no se sabe entretener, ni sola ni acompañada. Empiezas un juego con ella y antes de los cinco minutos ya se ha cansado y te lo hace saber gritando, berreando. Por el día duerme regular tirando a mal y eso repercute en su carácter, se vuelve aún más protestona. Sus siestas son fugaces, no nos da un momento de tregua. Y mientras está despierta, pide atención constante o calle. Bendita calle!! Al menos tenemos esa vía de escape! Y yo que pensaba que cuando empezara cojer cosas se entretendría más... Al menos las noches son buenas, no del tirón, pero descansamos. Comer y dormir, salvo alguna excepción.
Por cierto, muchas gracias a Birgitte, de aventurasydesventurasdeunaprimeriza.blogspot.com (no consigo poner un enlace...) por su nominación, pero este terremoto de niña no me deja ni un minuto para contestar a tus preguntas y mucho menos para seguir y poder nominar a otros blogs...
lunes, 11 de agosto de 2014
¿Serán los dientes?
Dicen que cuando empiezan con los dientecitos a los bebés les cambia el carácter. Yo no sé si será eso o qué bicho le habrá picado, pero de unas semanas a esta parte mi bollito ha dejado de ser la niña pachorrona que era para estar continuamente en tensión y protestando los ratos que está despierta. En cuanto abre el ojo te echa sus más amplias sonrisas, pero en un segundo cambia el gesto y comienza a lloriquear y así todo el día...
Según el pediatra ya está empezando con los dientes, pero mi ojo inexperto no consigue ver nada... Sólo me puedo guiar por una serie de observaciones: se come el puño entero, está todo el día dándose con la lengua en las encías y las caquitas son más babosillas (con el culillo un poco más rojito, pero nada del otro mundo), así que no estoy 100% segura de que sea eso lo que ha alterado el carácter a mi bollito.
Hace unas entradas os comentaba que bollito solo lloraba porque tenía hambre, pues bien, ahora ando perdidísima, porque solo tenía registrado ese tipo de llanto... Aunque creo que ahora también llora porque no consigue dormirse, de repente ha pasado a tener el sueño muy ligero y cuando antes comía plácidamente ahora es una aventura darle su teti, pues ya no se queda dormidita al terminar y está todo el rato dando tirones, enganchando y soltando...
En fin, creo que lo de la mastitis deriva de estos cambios y, si es así, puede que vuelva a darme la lata, pues he empezado a notar que ya no se engancha como antes, sino con la boca menos abierta (aunque también puede que el sabor salado de la leche del pecho afectado también influya) y no hay forma de hacer que la habra más. Supongo que debido a esto estoy teniendo un reflejo de eyección muy fuerte, tanto que, cuando come con un poco más de ansia, se atraganta.
Esto es una lata, cada vez que empiezo a disfrutar de la lactancia aparece algún problema nuevo. Sólo espero que esto pase pronto, sobre todo por el bien de mis pechotes! Ya que ella sigue aumentando genial de peso a pesar de la aventura en que se ha convertido ahora comer.
Según el pediatra ya está empezando con los dientes, pero mi ojo inexperto no consigue ver nada... Sólo me puedo guiar por una serie de observaciones: se come el puño entero, está todo el día dándose con la lengua en las encías y las caquitas son más babosillas (con el culillo un poco más rojito, pero nada del otro mundo), así que no estoy 100% segura de que sea eso lo que ha alterado el carácter a mi bollito.
Hace unas entradas os comentaba que bollito solo lloraba porque tenía hambre, pues bien, ahora ando perdidísima, porque solo tenía registrado ese tipo de llanto... Aunque creo que ahora también llora porque no consigue dormirse, de repente ha pasado a tener el sueño muy ligero y cuando antes comía plácidamente ahora es una aventura darle su teti, pues ya no se queda dormidita al terminar y está todo el rato dando tirones, enganchando y soltando...
En fin, creo que lo de la mastitis deriva de estos cambios y, si es así, puede que vuelva a darme la lata, pues he empezado a notar que ya no se engancha como antes, sino con la boca menos abierta (aunque también puede que el sabor salado de la leche del pecho afectado también influya) y no hay forma de hacer que la habra más. Supongo que debido a esto estoy teniendo un reflejo de eyección muy fuerte, tanto que, cuando come con un poco más de ansia, se atraganta.
Esto es una lata, cada vez que empiezo a disfrutar de la lactancia aparece algún problema nuevo. Sólo espero que esto pase pronto, sobre todo por el bien de mis pechotes! Ya que ella sigue aumentando genial de peso a pesar de la aventura en que se ha convertido ahora comer.
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