Treinta y ocho semanas dentro y treinta y ocho semanas fuera. Treinta y ocho semanas dan para mucho, en su momento dieron lugar a una bebezota de 3,530kg que vino para poner nuestro mundo patas arriba y a partir de ahí, han dado lugar a una cascarrabias encantadora que nos vuelve locos cada día.
En este tiempo, llamado por ahí exogestación, hay tal evolución en los bebés que una queda alucinada. Además, no sé si casualidad o no, a partir del día en que bollito cumplió las 38 semanas hemos notado un gran cambiazo en ella en cuanto a avances se refiere. Se queda mucho más rápido con las cosas y las afianza mucho mejor. Es una pequeña esponjita que todo lo absorbe. Además, también ha dado cambiazo en cuanto a motricidad, no es una lagartijilla, pero se le ve muuuucho más interés por lo que hay a su alrededor, lo que redunda en una mayor intención de movimiento. Pero no os equivoquéis, bollito no es para nada una niña tranquila, es puro nervio y yo creo que eso le dificulta la concentración necesaria para llegar al planteamiento causa-efecto, si me muevo así puedo llegar hasta ese juguete... Comienza a moverse sin control y claro, en el sitio se queda y medio segundo más tarde viene el mosqueo y la ofuscación... Pero bueno, poco a poco vamos trabajando en ello y vamos observando avances, así que de momento yo estoy mucho más relajada.
En estas treinta y ocho semanas como madre he aprendido muchísimo, aunque tengo pendiente mejorar mi paciencia en las noches. No es que tenga poca, es que necesito mucha, mucha, pero que mucha más para soportar los continuos despertares, porque de vez encuando llego al límite y sí, lo reconozco, algún puñetazo de desahogo se ha llevado el colchón. Si no fuera de noche (por los desvelos) y no tuviera vecinos saldría al balcón a gritar, pero no es el caso. Y pensaréis, no será para tanto... Alguna noche tenemos buena y, después de un par de semanas decentes hemos vuelto a las noches toledanas en las que tengo tramos con despertares cada 20 minutos, si eso no es para perder la paciencia...
Entre las cosas que he aprendido es a entender a los padres que sólo te cuentan cosas malas de la maternidad/paternidad y terminan con un "pero es muy bonito ser padres" y es que todo el mundo buscamos un desahogo y por lo general nos desahogamos de las cosas que nos oprimen, que nos quitan el sueño y nos asfixian. Hay que entenderles (entendernos), no es que sólo vean cosas malas en ser padres, es que contando eso buscan que alguien les cuente que están igual o parecido para no sentirse solos, no sentir que sólo a ellos les pasa... En fin, que ahí se ve eso de "mal de muchos, consuelo de tontos...". Aparte de eso, muchas veces las cosas buenas son o difíciles de contar o difíciles de entender, porque después de un día de perros, en el que no ha parado de llorar, de protestar, de maldormir llegan las ocho de la tarde y cuando crees que no puedes más, te mira risueñ@ y te suelta una sonrisa o una carcajada y ya está, ahí acabó todo, te desmonta enter@ y no puedes más que babear. En eso es especialista bollito! :-)
En fin, siento que bollito comienza una nueva etapa en su recién estrenada vida y ahí estaré para empaparme de ella, porque de momento aquí sigo, dedicándome en cuerpo y alma a ella, tarea de un gran desgaste tanto físico como emocional pero que asumo con la mayor de las sonrisas, porque por desgracia la conciliación laboral es un cuento chino, pero eso da para otro post...
jueves, 19 de febrero de 2015
lunes, 2 de febrero de 2015
Suma y sigue...
No dejo de sorprenderme día a día... Y es que cuando una lactancia es puñetera, lo es de verdad! Yo creo que bollito y yo no hemos disfrutado de ningún mes tranquilo en lo que a teta se refiere (más yo que ella...). La última "mastitis" definitivamente creo que al final no fue tal... A los pocos días de haber empezado con el dolor hizo su aparición mi primera regla tras el embarazo, justo cuando bollito cumplió sus 7 mesecitos y, con ella, desapareció el dolor. Eso me dejó con la mosca detrás de la oreja... La posibilidad de que el baile de hormonas que se produce en cada ciclo reproductivo afectara a mi lactancia estaba ahí.
Me puse a buscar por internet, en grupos de apoyo a la lactancia y me encontré con que es algo más o menos frecuente, así que me quedé a la espera a ver qué ocurría en este ciclo. Y qué es lo que ha ocurrido? Pues que en la rifa de la mala suerte me la llevé toda todita y a las obstrucciones, mastitis, malos agarres de bollito y demás, ahora también le sumo esto! Llegó la ovulación y con ella los dolores de pezones, así que, como leí que la solución son los anticonceptivos orales, me dirigí a mi matrona y le comenté el caso. Ella me derivó a mi médico de cabecera y aquí estoy, de nuevo tomando la píldora con la esperanza puesta en que sea la solución y que ya por fin pueda disfrutar de una lactancia tranquila!
Yo no quería ver ni en pintura a la dichosa pildorita porque con ella mi líbido desciende a lo más profundo y, sinceramente, no me apetece añadir un lastre más a mi ya de por sí maltrecha vida conyugal... Desde que bollito está por aquí tener un momento a solas es más dificil que recibir el gordo de la lotería! Y la cosa no tiene pinta de mejorar mucho a corto-medio plazo... :'(
Pero bueno, al menos de momento, parece que mis pezoncillos han mejorado y por la noche puedo dormir mientras bollito se engancha al surtidor! Que no es moco de pavo. Mientras tanto, a ver si le da por dormir algo mejor y me puedo arrimar a mi señor esposo en busca de calorcito humano, que siempre es de agradecer...
Me puse a buscar por internet, en grupos de apoyo a la lactancia y me encontré con que es algo más o menos frecuente, así que me quedé a la espera a ver qué ocurría en este ciclo. Y qué es lo que ha ocurrido? Pues que en la rifa de la mala suerte me la llevé toda todita y a las obstrucciones, mastitis, malos agarres de bollito y demás, ahora también le sumo esto! Llegó la ovulación y con ella los dolores de pezones, así que, como leí que la solución son los anticonceptivos orales, me dirigí a mi matrona y le comenté el caso. Ella me derivó a mi médico de cabecera y aquí estoy, de nuevo tomando la píldora con la esperanza puesta en que sea la solución y que ya por fin pueda disfrutar de una lactancia tranquila!
Yo no quería ver ni en pintura a la dichosa pildorita porque con ella mi líbido desciende a lo más profundo y, sinceramente, no me apetece añadir un lastre más a mi ya de por sí maltrecha vida conyugal... Desde que bollito está por aquí tener un momento a solas es más dificil que recibir el gordo de la lotería! Y la cosa no tiene pinta de mejorar mucho a corto-medio plazo... :'(
Pero bueno, al menos de momento, parece que mis pezoncillos han mejorado y por la noche puedo dormir mientras bollito se engancha al surtidor! Que no es moco de pavo. Mientras tanto, a ver si le da por dormir algo mejor y me puedo arrimar a mi señor esposo en busca de calorcito humano, que siempre es de agradecer...
lunes, 12 de enero de 2015
Indignación
En este país podríamos presumir de tener uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo si no fuera por tanto chorizo suelto que tenemos pululando por ahí, gracias a los cuales se recorta en tan importante servicio, desde medios materiales a profesionales sanitarios pasando por un reciclaje de calidad del personal al que nos encomendamos.
Ando indignadísima desde que, hace un par de semanas, acudí al servicio de urgencias de mi centro de salud con un fuerte dolor en un pezón. Le comenté a la médico de guardia (no sé qué me indigna más que sea médico o que encima sea mujer...) el tipo de dolor que tenía, que bollito había estado con hongos en la boca, que ya había sufrido una mastitis que comenzó con molestias en el pezón, en fin, que a mí me parecía que todo apuntaba a que iba de camino a por otra mastitis.
Para mi sorpresa la "tiparraca" no me exploró, se limitó a mirarme de lejos y hasta me tuve que apretar yo para que viera cómo salía la leche. Pero esto es lo de menos, lo realmente asombroso fueron sus "observaciones". Cuando comenté que la nena había estado con hongos en la boca, muy escandalizada ella me replicó "¿y por qué seguiste dándole el pecho? Yo le contesté que no iba a dejar sin comer a mi hija y muy pancha ella me sugirió que tirara de biberón. ¿Y qué pasa con mi producción de leche?
Pero no termina ahí la cosa... Cuando le comenté lo de la mastitis anterior me preguntó que qué hice, que si acudí a mi ginecólogo... ¿al ginecólogo? ¿para qué? Todavía no alcanzo a entender el por qué de esta pregunta... Pues bien, le conté que seguí un tratamiento con antibióticos y paracetamol para el dolor y aquí ya fue cuando puso la guinda en el pastel. La muy burra se me queda mirando con cara de póker y me suelta "¿antibiótico? ¿y no se te secó la teta? - ¿perdona? ¿que si no quéeeeee? ¿Como puede un médico en pleno siglo XXI hacer ese tipo de preguntas y quedarse tan ancho? No le contesté de mala manera porque si no me iba a quedar sin antibiótico, si no... me había oído esa!!
En fin, este tipo de situaciones me hacen pensar... ¿y si en lugar de una simple mastitis, por su culpa hubiera avanzado hacia un abceso? ¿y si hubiese acudido con algún otro tipo de dolencia y ésta hubiera sido grave? No quiero ni imaginarlo... En fin, esta es nuestra triste realidad.
Ando indignadísima desde que, hace un par de semanas, acudí al servicio de urgencias de mi centro de salud con un fuerte dolor en un pezón. Le comenté a la médico de guardia (no sé qué me indigna más que sea médico o que encima sea mujer...) el tipo de dolor que tenía, que bollito había estado con hongos en la boca, que ya había sufrido una mastitis que comenzó con molestias en el pezón, en fin, que a mí me parecía que todo apuntaba a que iba de camino a por otra mastitis.
Para mi sorpresa la "tiparraca" no me exploró, se limitó a mirarme de lejos y hasta me tuve que apretar yo para que viera cómo salía la leche. Pero esto es lo de menos, lo realmente asombroso fueron sus "observaciones". Cuando comenté que la nena había estado con hongos en la boca, muy escandalizada ella me replicó "¿y por qué seguiste dándole el pecho? Yo le contesté que no iba a dejar sin comer a mi hija y muy pancha ella me sugirió que tirara de biberón. ¿Y qué pasa con mi producción de leche?
Pero no termina ahí la cosa... Cuando le comenté lo de la mastitis anterior me preguntó que qué hice, que si acudí a mi ginecólogo... ¿al ginecólogo? ¿para qué? Todavía no alcanzo a entender el por qué de esta pregunta... Pues bien, le conté que seguí un tratamiento con antibióticos y paracetamol para el dolor y aquí ya fue cuando puso la guinda en el pastel. La muy burra se me queda mirando con cara de póker y me suelta "¿antibiótico? ¿y no se te secó la teta? - ¿perdona? ¿que si no quéeeeee? ¿Como puede un médico en pleno siglo XXI hacer ese tipo de preguntas y quedarse tan ancho? No le contesté de mala manera porque si no me iba a quedar sin antibiótico, si no... me había oído esa!!
En fin, este tipo de situaciones me hacen pensar... ¿y si en lugar de una simple mastitis, por su culpa hubiera avanzado hacia un abceso? ¿y si hubiese acudido con algún otro tipo de dolencia y ésta hubiera sido grave? No quiero ni imaginarlo... En fin, esta es nuestra triste realidad.
miércoles, 7 de enero de 2015
Al fin...
Lo primero de todo.... FELIZ AÑO NUEVO!!
Y ahora sí, por primera vez en mi vida estaba deseando que acabasen estas fiestas, unas fechas que me encantan pero que este año se me han hecho un poco largas. Con tanto cambio de horario, que si comidas, que si cenas, que otra vez fiesta.... y tanta reunión de gente a mi bollito se le han trastocado todas las rutinas y yo ando como un zombie porque noche sí, noche también se despierta a cada hora, hora y media, en el mejor de los casos, con algún desvelo entre medias.
Y ya venía yo con cansancio acumulado de antes... La pobre estuvo (y ha vuelto a recaer) con hongos en la boca. Todo empezó al poco de inicar la alimentación complementaria. Un día vi que tenía la lengua un poco "sucia", pero como no me deja limpiársela bien, pensé que serían restos de papilla. Con el paso de los días la lengua se fue cubriendo hasta que acabó con toda la boca llena de placas blancas. A los pocos días también le apareció en el área del pañal. Así que, con todas estas molestias, empezamos con las andanzas nocturnas, aparte de una vuelta a la LME temporal porque no aceptaba alimento sólido.
Y cuando se recupera y volvemos a pasar noches "decentes" llega la Navidad con todo su ajetreo. Su padre de vacaciones (el primer día le miraba como diciendo "y este que hace aquí?"), días de compras, noches de "fiesta" y ella dándolo todo, como una campeona y yo gratamente sorprendida hasta...... hasta que llega la hora de dormir donde ya, sí que sí, me quedo ojiplática al ver cómo pasan las horas en el reloj y yo ahí, mece que te mece, canta que te canta y ella llora que te llora porque no se quiere dormir aunque está que se muere de sueño.
Pero por fin volvemos a la normalidad, a las rutinas y a ver si con un poco de suerte, a las noches de relativo descanso (sólo relativo porque llevo sin saber lo que es una noche del tirón desde antes de quedarme embarazada! :O
Y vosotr@s qué tal habéis pasado las fiestas?
Y ahora sí, por primera vez en mi vida estaba deseando que acabasen estas fiestas, unas fechas que me encantan pero que este año se me han hecho un poco largas. Con tanto cambio de horario, que si comidas, que si cenas, que otra vez fiesta.... y tanta reunión de gente a mi bollito se le han trastocado todas las rutinas y yo ando como un zombie porque noche sí, noche también se despierta a cada hora, hora y media, en el mejor de los casos, con algún desvelo entre medias.
Y ya venía yo con cansancio acumulado de antes... La pobre estuvo (y ha vuelto a recaer) con hongos en la boca. Todo empezó al poco de inicar la alimentación complementaria. Un día vi que tenía la lengua un poco "sucia", pero como no me deja limpiársela bien, pensé que serían restos de papilla. Con el paso de los días la lengua se fue cubriendo hasta que acabó con toda la boca llena de placas blancas. A los pocos días también le apareció en el área del pañal. Así que, con todas estas molestias, empezamos con las andanzas nocturnas, aparte de una vuelta a la LME temporal porque no aceptaba alimento sólido.
Y cuando se recupera y volvemos a pasar noches "decentes" llega la Navidad con todo su ajetreo. Su padre de vacaciones (el primer día le miraba como diciendo "y este que hace aquí?"), días de compras, noches de "fiesta" y ella dándolo todo, como una campeona y yo gratamente sorprendida hasta...... hasta que llega la hora de dormir donde ya, sí que sí, me quedo ojiplática al ver cómo pasan las horas en el reloj y yo ahí, mece que te mece, canta que te canta y ella llora que te llora porque no se quiere dormir aunque está que se muere de sueño.
Pero por fin volvemos a la normalidad, a las rutinas y a ver si con un poco de suerte, a las noches de relativo descanso (sólo relativo porque llevo sin saber lo que es una noche del tirón desde antes de quedarme embarazada! :O
Y vosotr@s qué tal habéis pasado las fiestas?
martes, 2 de diciembre de 2014
SEIS MESES
Seis meses disfrutándote, sufriéndote, acariciándote, besándote, alimentándote... SEIS MESES QUERIÉNDOTE! Bollito mío, viniste y nos iluminaste la vida, llenaste nuestro hogar y nuestros corazones. Este medio año ha sido el más intenso de nuestra vida, dejando atrás muchas cosas (buenas y no tan buenas) y dando la bienvenida a otras tantas.
Con tu sonrisa me alegras el día y sabiéndote feliz, yo también lo soy. A pesar del sueño, las ojeras, la falta de tiempo... Con una sola de tus sonrisas tu mami ya tiene para pasar todo el día, aunque el resto no sea tan bueno. Y aunque a veces me desespere, pues también soy persona, no vayas a pensar, ni por un momento, que eso vaya a afectar a lo que siento por tí.
En estos seis meses has aprendido muchas cosas, ya sabes quien es papa cuando te pregunto dónde está, manejas tus dos manitas con bastante soltura, eres capaz de permanecer sentada sin ayuda durante mucho rato... También hay cosas que te cuestan, como darte la vuelta en cualquiera de las posturas, de espaldas o de tripa, pero no te preocupes, yo estaré ahí para ayudarte. Mama siempre estará a tu lado para servirte de apoyo cuando lo necesites.
No sé si algún día llegarás a leer esto, pero quiero que sepas, que el mundo entero sepa, que eres lo que me hace sentir realizada como persona, que eres quien me da fuerzas para levantarme, que eres tú la dueña de mis pensamientos y, aunque mi corazón lo compartes con papa, tu porción es mayor.
BOLLITO MÍO, TE QUIERO CON LOCURA!
Con tu sonrisa me alegras el día y sabiéndote feliz, yo también lo soy. A pesar del sueño, las ojeras, la falta de tiempo... Con una sola de tus sonrisas tu mami ya tiene para pasar todo el día, aunque el resto no sea tan bueno. Y aunque a veces me desespere, pues también soy persona, no vayas a pensar, ni por un momento, que eso vaya a afectar a lo que siento por tí.
En estos seis meses has aprendido muchas cosas, ya sabes quien es papa cuando te pregunto dónde está, manejas tus dos manitas con bastante soltura, eres capaz de permanecer sentada sin ayuda durante mucho rato... También hay cosas que te cuestan, como darte la vuelta en cualquiera de las posturas, de espaldas o de tripa, pero no te preocupes, yo estaré ahí para ayudarte. Mama siempre estará a tu lado para servirte de apoyo cuando lo necesites.
No sé si algún día llegarás a leer esto, pero quiero que sepas, que el mundo entero sepa, que eres lo que me hace sentir realizada como persona, que eres quien me da fuerzas para levantarme, que eres tú la dueña de mis pensamientos y, aunque mi corazón lo compartes con papa, tu porción es mayor.
BOLLITO MÍO, TE QUIERO CON LOCURA!
viernes, 28 de noviembre de 2014
A un beso de distancia...
Tras unos mesecitos porteando a bollito me he decidido a escribir esta entrada para animar a todos los padres ha practicar el porteo de sus bebés. Y es que llevar a tu retoño a un beso de distancia es lo mejor que puede haber.
Cuando comenzamos a portear a bollito más en serio (cuando terminaron los calores del verano) a ella no le hacía demasiada gracia aquello, pues venía acostumbrada a su carrito, pero no hicieron falta más de dos salidas para que se acomodara en su mochila (ahora la prefiere al carro). Porteando a bollito nos hemos dado cuenta de que está mucho más tranquila, sigue teniendo muy mala leche pero, en general, se ha suavizado mucho. Yo me atrevo a decir que mi niña ahora es más feliz.
No es por hacer publicidad, pero voy a hablar de la mochila que utilizamos, la Emeibaby. Antes de elegir mochila me estuve informando sobre los tipos que hay, los precios, opiniones, para que rango de edad/peso son... Hay todo un mundo alrededor del porteo. Lo primero con lo que me topé fue con la ergonomía, algo que nunca me había planteado al pensar en las mochilas portabebés y lo importante que es una buena posición de las piernas del bebé porteado, con las rodillas más altas que el culete, de forma que se quede sentado en lugar de colgado en la zona de la pelvis.
Lo segundo que me planteé es qué quería usar, pues hay una gran variedad, desde fulares a mochilas pasando por mei tai, bandoleras... Yo no he sido nunca gran amiga de los nudos y me da mucho respeto que se me suelte durante el porteo así que tenía claro que quería una mochila. Además tenía que pensar también en el papa, que le gustan menos que a mí los nudos y no es muy habilidoso manejando "trapos" (la simple tarea de doblar la ropa le cuesta :-) ), así que confirmado, nos decantamos por una mochila.
Y... ¿cuál es la que más se adapta a nuestras necesidades? Una mochila que se pueda utilizar desde el nacimiento hasta el final del porteo, que sea fácil de adaptar a diferentes porteadores y que sea fresquita. Y todo esto nos lleva a nuestra mochila, la Emeibaby. La verdad es que estamos encantados con ella, más de lo que esperábamos. La usamos a diario, nos resulta comodísima a pesar del peso de bollito, que ya ha superado los 10kg y ella va encantadísima, desde su mochila controla todo y cuando se cansa, apoya su cabecita en nuestro pecho y a dormir! Lo único que todavía no he probado es a darle el pecho, no tengo ropa que me permita un fácil acceso a la teti con la mochila puesta.
Y vosotros? Sois practicantes del porteo? Disfrutais de llevas a vuestros bebés a un beso de distancia?
Cuando comenzamos a portear a bollito más en serio (cuando terminaron los calores del verano) a ella no le hacía demasiada gracia aquello, pues venía acostumbrada a su carrito, pero no hicieron falta más de dos salidas para que se acomodara en su mochila (ahora la prefiere al carro). Porteando a bollito nos hemos dado cuenta de que está mucho más tranquila, sigue teniendo muy mala leche pero, en general, se ha suavizado mucho. Yo me atrevo a decir que mi niña ahora es más feliz.
No es por hacer publicidad, pero voy a hablar de la mochila que utilizamos, la Emeibaby. Antes de elegir mochila me estuve informando sobre los tipos que hay, los precios, opiniones, para que rango de edad/peso son... Hay todo un mundo alrededor del porteo. Lo primero con lo que me topé fue con la ergonomía, algo que nunca me había planteado al pensar en las mochilas portabebés y lo importante que es una buena posición de las piernas del bebé porteado, con las rodillas más altas que el culete, de forma que se quede sentado en lugar de colgado en la zona de la pelvis.
Lo segundo que me planteé es qué quería usar, pues hay una gran variedad, desde fulares a mochilas pasando por mei tai, bandoleras... Yo no he sido nunca gran amiga de los nudos y me da mucho respeto que se me suelte durante el porteo así que tenía claro que quería una mochila. Además tenía que pensar también en el papa, que le gustan menos que a mí los nudos y no es muy habilidoso manejando "trapos" (la simple tarea de doblar la ropa le cuesta :-) ), así que confirmado, nos decantamos por una mochila.
Y... ¿cuál es la que más se adapta a nuestras necesidades? Una mochila que se pueda utilizar desde el nacimiento hasta el final del porteo, que sea fácil de adaptar a diferentes porteadores y que sea fresquita. Y todo esto nos lleva a nuestra mochila, la Emeibaby. La verdad es que estamos encantados con ella, más de lo que esperábamos. La usamos a diario, nos resulta comodísima a pesar del peso de bollito, que ya ha superado los 10kg y ella va encantadísima, desde su mochila controla todo y cuando se cansa, apoya su cabecita en nuestro pecho y a dormir! Lo único que todavía no he probado es a darle el pecho, no tengo ropa que me permita un fácil acceso a la teti con la mochila puesta.
Y vosotros? Sois practicantes del porteo? Disfrutais de llevas a vuestros bebés a un beso de distancia?
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Mi forma de entender la crianza
Hoy quiero hablar de mi forma de ver la crianza y a qué se debe que la vea así. Y necesito hacerlo aquí, donde no voy a recibir ninguna mirada de "tú misma, malcría a tu hija", ni comentarios del estilo "no le acostumbres a..." de forma gratuita. Y es que hemos apostado por una crianza natural, con apego y muchos, muchos brazos; al menos mientras nos duren, porque aguantar los casi 10kg de bollito va costando ¡y sólo son 5 meses y medio!
Antes de plantearme ser madre veía la maternidad como algo muy mecánico. Entendía que cada bebé es un mundo, pero creía que no podía ser tan diferente uno de otro y que para cada edad había unas pautas a seguir que si bien no eran infalibles, facilitaban mucho la tarea de ser madre. Además de todo esto, también era de las que pensaba, pero por educación no decía(cada uno hace con sus hijos lo que mejor le parece), eso de "tú acostúmbrale...". Vamos, que donde dije digo, digo Diego.
Una vez que nos pusimos manos a la obra, mi forma de verlo no cambió demasiado, pero el tiempo fue pasando, yo fui recopilando todo tipo de información por internet, tanto de reproducción, como de embarazo y crianza y fui modificando mi forma de pensar. El hecho de tardar tanto en conseguir embarazo (esto no lo he comentado en el blog, pero mi primer embarazo llegó una semana antes de mi primera cita en la consulta de infertilidad) y la posterior pérdida de mis angelitos fue lo que hizo que definitivamente me diera cuenta de que lo mejor que le podía dar a mi bebé es ese tipo de crianza y lo más importante, para mí también está siendo lo mejor, ayudándome a cicatrizar las heridas abiertas en el proceso.
Creo que una madre y su bebé deben vivir en una simbiosis perfecta.De esta forma, si mi bollito necesita a su madre para dormir, pues ahí estaré hasta que ella aprenda a dormir solita, no voy a recurrir al camino "fácil" de dejarle llorar hasta que se duerma (entre comillas, porque hay que tener mucho estómago para soportarlo, yo ni me lo planteo). Si ella necesita el calorcito humano para estar tranquila, ¿por qué se lo vamos a negar? ¿Acaso no buscamos nosotros también reconfortarnos en los brazos de un ser querido? Vamos, que lo que no quiero para mí, mucho menos lo quiero para mi niña, aunque claro está que aquí no hablo de los momentos en los que sí o sí se tiene que esperar, como cuando hago la comida o las tareas de casa, que hay que ser razonables ;p Esto no quita para que en muchas ocasiones yo me desespere y me cabree, pero rápido se me pasa, ya se encarga ella con una sonrisa de que sea así, la muy pájara!
Aparte de que yo haya decidido criar así a mi bollito, también ella tiene mucho que ver en esto, pues nos va marcando los ritmos con ese carácter tan fuerte que tiene, no vale cualquier cosa con ella. Y también me facilita mucho las cosas el hecho de estar sin trabajo, pues no dependo de horarios y puedo flexibilizar mucho las rutinas, adaptándome a sus ritmos. Al fin y al cabo, si no me sacrifico por mi hija, ¿por quién lo voy a hacer?
Y vosotr@s, ¿cómo afrontáis esto de la crianza?
Antes de plantearme ser madre veía la maternidad como algo muy mecánico. Entendía que cada bebé es un mundo, pero creía que no podía ser tan diferente uno de otro y que para cada edad había unas pautas a seguir que si bien no eran infalibles, facilitaban mucho la tarea de ser madre. Además de todo esto, también era de las que pensaba, pero por educación no decía(cada uno hace con sus hijos lo que mejor le parece), eso de "tú acostúmbrale...". Vamos, que donde dije digo, digo Diego.
Una vez que nos pusimos manos a la obra, mi forma de verlo no cambió demasiado, pero el tiempo fue pasando, yo fui recopilando todo tipo de información por internet, tanto de reproducción, como de embarazo y crianza y fui modificando mi forma de pensar. El hecho de tardar tanto en conseguir embarazo (esto no lo he comentado en el blog, pero mi primer embarazo llegó una semana antes de mi primera cita en la consulta de infertilidad) y la posterior pérdida de mis angelitos fue lo que hizo que definitivamente me diera cuenta de que lo mejor que le podía dar a mi bebé es ese tipo de crianza y lo más importante, para mí también está siendo lo mejor, ayudándome a cicatrizar las heridas abiertas en el proceso.
Creo que una madre y su bebé deben vivir en una simbiosis perfecta.De esta forma, si mi bollito necesita a su madre para dormir, pues ahí estaré hasta que ella aprenda a dormir solita, no voy a recurrir al camino "fácil" de dejarle llorar hasta que se duerma (entre comillas, porque hay que tener mucho estómago para soportarlo, yo ni me lo planteo). Si ella necesita el calorcito humano para estar tranquila, ¿por qué se lo vamos a negar? ¿Acaso no buscamos nosotros también reconfortarnos en los brazos de un ser querido? Vamos, que lo que no quiero para mí, mucho menos lo quiero para mi niña, aunque claro está que aquí no hablo de los momentos en los que sí o sí se tiene que esperar, como cuando hago la comida o las tareas de casa, que hay que ser razonables ;p Esto no quita para que en muchas ocasiones yo me desespere y me cabree, pero rápido se me pasa, ya se encarga ella con una sonrisa de que sea así, la muy pájara!
Aparte de que yo haya decidido criar así a mi bollito, también ella tiene mucho que ver en esto, pues nos va marcando los ritmos con ese carácter tan fuerte que tiene, no vale cualquier cosa con ella. Y también me facilita mucho las cosas el hecho de estar sin trabajo, pues no dependo de horarios y puedo flexibilizar mucho las rutinas, adaptándome a sus ritmos. Al fin y al cabo, si no me sacrifico por mi hija, ¿por quién lo voy a hacer?
Y vosotr@s, ¿cómo afrontáis esto de la crianza?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)